DESARROLLO MÍNIMO

¿Propósitos o listas de deseos? Cómo elegir tus propósitos de inicio de año

En una ocasión una persona me dijo: “los propósitos están para incumplirlos”. Parecía decirme que parte del encanto de los propósitos de año nuevo era construir un castillo en el aire aún sabiendo que no se cumplirían. Y ahí es donde se encontraría el secreto de este placer: el participar en una ficción que reconforta pero que, en el fondo, no alimenta. Salvo, quizá, la ilusión.

Se podría decir que uno de los deportes estivales que nos acompañan a finales del año son dos: el compartir los balances del año que cerramos y compartir los propósitos que proyectamos para el siguiente. Para ello, internet se engalana: lo mejor de lo mejor de cada año y listas repletas de propósitos para que podamos elegir los nuestros como si estos fuera un cesto de la compra on-line.

¿Y si te dijera que esto es parte de este problema? Tanto la verdadera falsa creencia que los propósitos no se cumplen (luego te explicaré esta frase) como la elección de propósitos prefabricados.

En este post-ensayo voy a comentar algunas reflexiones sobre los propósitos y compartir una pequeña guía de cinco pasos que pueden hacer que tus propósitos estén más cerca de objetivos alcanzables que de listas de deseos.

LA VERDADERA FALSA CREENCIA QUE LOS PROPÓSITOS NO SE CUMPLEN

Y es cierto, los propósitos no se cumplen. Por tanto, eso de que los deseos no se cumplen es verdad. No se piden a las estrellas ni están escondidos en cada uva que nos comemos con el sonido de las campanadas de año nuevo (ni en ningún otro momento). Nunca se van a ver materializados tus deseos por tan solo desearlos. 

Cuando decimos en voz alta o escribimos nuestros propósitos u objetivos de cara al año que viene en general suele olvidarse de todo lo que conlleva: planificación, organización, búsquedas de enfoque, compromiso, etc. Los propósitos deben ser una guía de acción, un desarrollo y una meta. Y tiene que quedar claro, detrás de cada propósito habría dedicación.

¿PROPÓSITOS PREFABRICADOS?

Con esta pregunta retórica planteo la posibilidad de que algunos propósitos que elegimos quizá no son del todo nuestros. Por el contrario, es posible que circulen en nuestro ambiente y quizá estemos tentados a “adquirirlos” cuando posiblemente no están conectados ni con nuestros valores ni con nuestras necesidades más profundas.

Me explico.

Echando un vistazo por internet hay numerosas páginas que ofrecen listados de propósitos para que el año que siguiente No me malinterpretes, no está mal buscar un poco inspiración. Y en general hay (o debería haber) cierto consenso sobre, por ejemplo, que hacer ejercicio, dejar de fumar o pasar más tiempo con la familia o amigos más cercanos es positivo y serían unos bueno hábitos-propósito. Sin embargo, quizá estos enfoques no son los adecuados para uno mismo o para el momento concreto que estés atravesando. Incluso puede que no sean suficientes.

Por ejemplo: quizá te hayas propuesto durante 4 años consecutivos ir al gimnasio.  Sin embargo, quizá en un plano de total sinceridad esto no está ni por asomo cerca de tus prioridades, ni te gusta el ambiente del gimnasio, te parece un gasto absurdo y no quieres ni agendarlo. Sin embargo, mírate ahí fracasando en este propósito cada año ¿Entonces? Pues entonces lo mejor es dar un paso hacia atrás y contemplar cuáles son tus propósitos reales. Solo entonces se podrá trabajar en ellos de una manera inteligente y apasionada.

Además, sabiendo que un propósito implica trabajo y que hay que elegirlos con cuidado, ¿cómo sé cuales son mis propósitos? Ahora iremos, pero antes, vamos a hablar un poco más sobre los propósitos.

Propósitos ¿son todos iguales?

Un propósito es un objetivo que nos proponemos adquirir, conseguir o desarrollar de cara al año siguiente, una suerte de meta. Por ejemplo, algunos de los más habituales podrían ser leer más, pasar más tiempo con la familia o gastar menos dinero. Aunque puede haber otros más complejos como dejar la inseguridad personal atrás, encontrar un hobby. 

¿Propósitos basados en metas o en procesos?

Ness Lab escribió un interesante artículo en el que manifestaba que convertir metas de “empuje” en “metas de jalones” es algo muy positivo para cumplir nuestros objetivos. Así en castellano puede sonar extraño porque es difícil traducir eso de push o pull goals. Pero básicamente la idea es que las metas basadas en empujes (push goals) están repletas de esfuerzo, obligación, presión y trabajo duro. Tienen más en cuenta el destino final que los procesos. Y, por tanto, suelen tender más a la restricción y al estrés.

Sin embargo, las metas de jalones (pull goals) estarían vinculadas a nuestra forma natural de ser y las envuelve la pasión y la dedicación. Más vinculadas a los medios y al desarrollo de habilidades. Algo muy similar plantear Mariana´s Study Corner en uno de sus vídeos recientes.

Y en verdad, los propósitos basados en destinos cerrados, por ejemplo, correr una maratón o dejar de tomar café, son destinos finales en los que quizá la presión pueda hacer mella.  Para evitarlo, un buen equivalente podría ser enfocar los anteriores propósitos de esta manera: desarrollar una actividad física que me aleje del sedentarismo y cuide mi corazón.Para el caso del café, disfrutar del descanso y de otro tipo de infusiones (sea café o té) descafeinadas.

Las metas de desarrollo no se llevan tan mal con las metas concretas

Las metas de desarrollo nos hacen enfocarnos más en las habilidades, las destrezas, en el presente y en tomar contacto directo con lo que se pretende hacer. Sin embargo, encuentro muy útil y esencial seguir usando metas concretas para poder tener un destino, un punto hacia donde dirigirse y algo que nos sirva para medir.  Y resulta que ambos enfoques no dejan de ser complementarios.

¿Cómo los hago complementarios? Cuando estés preparando tus propósitos, no te olvides que se pueden contemplar de manera dual:

Propósito = concreción + enfoque en desarrollo.

 

  1. Cada uno de ellos ha de tener un aspecto concreto, mensurable y de finalidad.
  2. Se debe hacer evidente su formulación en su dimensión de desarrollo, de proceso y de habilidades.

Ejemplo: correr 10 km + correr, mejorar la técnica y aprender a disfrutar de la carrera.

 

En búsqueda de mis propósitos

En los siguientes puntos doy algunas ideas que puedes tener en cuenta para formular teniendo en cuenta todo lo anterior y te dejo un template de Notion para que o bien dupliques a tu Notion o bien para que te sirva de guía para hacer tus propósitos de manera tradicional (papel y boli).

1. Comienza con tu balance anual

Si no lo has leído ya, te dejo por aquí una pequeña guía para establecer tu balance anual. Un balance nos ayuda a tener una relación algo más realista con nuestro año. Al hacerlo, inevitablemente nos planteamos cómo nos hubiera gustado que fueran algunas cosas. Es un buen punto de partida.  

2. Listas

Anota todas las ideas que se te puedan ocurrir, sin jerarquizar, y de momento, sin priorizar. Cualquier cosa que se te ocurra.

3. Reorganiza y prioriza

Posiblemente algunos elementos se repitan o tengan una fuerte conexión. Atendiendo a todos los elementos que integren tu lista, prioriza aquello que tenga más conexión con tu vida, aquello que pueda resolver a preguntas como por ejemplo: ¿qué significativo es esto en mi vida? ¿es un propósito que me impulsaría? ¿estoy dispuesto a trabajar de manera diaria en ello? ¿es un objetivo tangible? ¿puedo convertirlo en un hábito?

4. Cuanto menos, más

Ahora bien, la hora de elegir tus objetivos e importa bastante la cantidad. Cuántos menos, más posibilidades hay de desarrollarlos. De nada vale colgarte en la puerta una lista de 38 propósitos. Menos en este caso es más, mucho más. No hay cifra mágica, pero entiendo que un máximo de 12 (uno por cada mes) es más que suficiente.

 

5. Recuérdate el porqué

Es muy posible que en este punto tengas bastante claro porqué has elegido lo que has elegido. No está demás recordarlo y conectarlos con tus valores (los que tengas o los que quieras desarrollar). Es bueno apuntarlos en cada uno de los propósitos y tenerlo en un lugar visible para revisarlo con frecuencia.

Por ejemplo:

Correr 10 km (propósito formulado de forma concreta)  -> He elegido correr por voluntad, porque es una de las actividades físicas que más alcance están a mis posibilidades; porque me gustaría ganar resistencia y así poder realizar recorridos mayores en un menor tiempo posible; quiero disfrutar de otro modo de la naturaleza o mi ciudad; porque una vez adquirida cierta capacidad aeróbica me permite ganar distancia de ciertas preocupaciones y sé que es una buena manera de encontrar estabilidad; porque es bueno para mi salud global y cuido mi cuerpo que es mi casa; porque es una manera de mantener un compromiso conmigo mismo; porque siempre me han dicho que no podría tener la suficiente adherencia con algo y me voy a demostrar a mi mismo que tengo constancia. 

Dejar de procrastinar -> Deseo dejar de procrastinar porque me ha hecho pasar momentos de mucha ansiedad al hacer frente a fechas de entregas; porque es una conducta evitativa que además de evitar el esfuerzo o molestia imposibilita mi propio crecimiento personal (por cierto, si de verdad te estas planteando dejar de procrastinar quizá te interese este artículo).

Template de Notion

CONCLUSIONES

Cuando aquella persona me dijo que los propósitos están para incumplirlos me hubiera gustado poder contrargumentar con lo que sé ahora.

Los propósitos son una orientación y son destino, algo que ayuda a concretizar acciones, estar en contacto contigo mismo y cambiar tu dirección vital. En ocasiones hay cierta confusión al respecto: hay un circulo social que no deja de repetir ciertos propósitos a la par que no deja de infravalorar el valor de los propósitos. Lo cierto es que la vida es desarrollo y los propósitos ayudan en concretizar y orientar acciones. 

 

Hemos visto que los propósitos tienen una dimensión dual: concreción + posibilidad de desarrollo. Es decir, una meta concreta para no perder concrección pero también e deben concebir como algo que desarrollar y no meramente una meta cerrada.  Una vez teniendo este enfoque nos llega el momento de elegir nuestros propósitos. Después, transitar por los cinco pasos que hemos descrito. 

Para echarte una mano te comparto un template de Notion por si te puede ayudar de inspiración.

 

  Template de Notion

¿Y tú? ¿vas a escribir una lista de deseos o va a construir tus propósitos?

 

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